Ramadán es uno de los cinco requisitos (o pilares) del Islam. Durante cada uno de sus 30 días, los musulmanes están obligados a ayunar desde el amanecer hasta la puesta del sol. Durante este tiempo se supone que deben abstenerse de comer, beber líquidos, fumar y tener relaciones sexuales.
Las mujeres suelen pasar las tardes preparando una gran comida. Al atardecer, las familias suelen reunirse para romper el ayuno. Tradicionalmente, las familias rompen el ayuno con un trago de agua, luego tres dátiles secos y una comida de varios platos. Después de ver la nueva serie de televisión de Ramadán, los hombres (y algunas mujeres) salen a las cafeterías donde toman café y fuman con amigos hasta altas horas de la noche.
Aunque muchos han dejado de ayunar en los últimos años y están desanimados por la hipocresía, el aumento de los índices de criminalidad y la mala educación que prevalece durante el mes, otros se han vuelto más serios acerca de la religión durante este tiempo. Muchos asisten a los servicios de oración vespertinos y hacen otras oraciones rituales. Algunos incluso leen el Corán completo (alrededor de una décima parte de la longitud de la Biblia). Esta búsqueda sincera hace que sea un momento estratégico para que oremos por ellos.